¿Sólo por rechazar el Evangelio serán juzgados los malos?

 

Respuesta a una carta

 

C. H. Mackintosh

 

 

 

 

 

Consideramos que es un muy peligroso error enseñar que los hombres serán juzgados sólo por haber rechazado el Evangelio. ¿Qué dice la Escritura?: “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas [y no solamente por haber rechazado el Evangelio] viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia” (Efesios 5:5-6). “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales [y no solamente por haber rechazado el Evangelio] la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia” (Colosenses 3:5-6). “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras” (Apocalipsis 20:12). 

 

Estos pasajes, y muchos otros más que podrían citarse, nos enseñan con total claridad que los hombres serán jugados por sus pecados, y no solamente por haber rechazado el Evangelio. “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio” (Mateo 12:36). Recibir el Evangelio coloca al alma completamente fuera del terreno del juicio por los pecados. Rechazar el Evangelio, en cambio, deja al alma sobre el terreno del juicio. Pero el juicio, en todos los casos, será según las obras de cada uno. Negar este hecho implicaría quitar un gran dique de contención moral y abrir paso a una impetuosa y arrasadora corriente de pasiones y de malos deseos.

 

C. H. M.

 


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